Cuando pensamos en la demencia, normalmente nos centramos en la pérdida de memoria, la dificultad para encontrar la palabra correcta, la desorientación o la falta de capacidad para tomar decisiones. Estos aspectos cognitivos son fundamentales para el Alzheimer y otros tipos de demencia. Sin embargo, otros desafíos en el cuidado de la persona con demencia incluyen los relacionados con las actividades del funcionamiento diario, como comer, beber, bañarse y vestirse. Esto incluye dificultades para comer y cambios en el apetito, que a menudo resultan en una pérdida de peso involuntaria.
Según un estudio de más de 16.000 adultos publicado en Alzheimer's and Dementia: a Journal of the Alzheimer's Association, la pérdida de peso no planificada está fuertemente correlacionada con la gravedad de la demencia.
Una nutrición adecuada es fundamental para mantener el mejor funcionamiento posible para cada persona, quizás especialmente en la demencia, donde las necesidades como el hambre no siempre se comunican por completo.
Causas
- Falta de reconocimiento de la comida.
- Depresión
- Sentidos disminuidos de la vista, el olfato y el gusto.
- Falta de ejercicio
- Dolor no reconocido
- Falta de dientes sanos o dentaduras postizas mal ajustadas
- Fatiga
- Efectos secundarios de los medicamentos, como estreñimiento y cambios en el gusto.
- Falta de coordinación muscular o memoria para llevar la comida a la boca o usar utensilios.
- Cambios al masticar y tragar, como embolsarse comida en la mejilla
Enfoques e intervenciones
- Modelar la alimentación: Muéstrele cómo usar la cuchara para el cereal. Siéntate y come con ella.
- Entorno más tranquilo: a veces, hay demasiadas distracciones para concentrarse en comer una comida completa.
- Porciones más pequeñas en el plato: intente ofrecer un plato de comida menos lleno para que sea menos abrumador.
- Cocine alimentos aromáticos: pídale a la persona con demencia que le ayude a cocinar o que esté cerca de usted para que el aroma pueda abrirle el apetito.
- Instrucciones simplificadas: dé instrucciones claras y sencillas, una a la vez. "Aquí está la cuchara. Ponga patatas en la cuchara. Ponga la cuchara en su boca".
- Alimentos para comer con los dedos: los alimentos que no requieren utensilios pueden aliviar el desafío de llevarse la comida a la boca.
- Comidas y refrigerios más frecuentes y más pequeños: Menos alimentos a la vez pueden alentar a comer.
- Evaluar y tratar la depresión y el dolor: la depresión y el dolor no tratados pueden reducir el apetito
- Ejercicio: las investigaciones muestran que el ejercicio tiene muchos beneficios para las personas que viven con demencia.
- Visite al dentista: evalúe el estado de los dientes y las dentaduras postizas.
- Pregúntele al dietista: Si está siguiendo una dieta saludable para el corazón, ¿se puede aflojar el orden de su dieta para permitir algunas golosinas de vez en cuando?
- Consulte al oculista: ¿Los cambios en la visión le dificultan comer?
- Pregúntele al médico: ella puede considerar si algún medicamento podría estar causando pérdida de apetito.
- Terapia ocupacional: un OT puede ofrecer estrategias individualizadas para comer, incluido el equipo de adaptación.
- Hidratación: Fomentar los líquidos adecuados y sabrosos.
- No seas riguroso con el postre: a veces, el postre primero no es una mala estrategia.