El procedimiento de Hartmann (denominado clínicamente proctosigmoidectomía) es una cirugía que se ocupa de afecciones inflamatorias y cáncer de colon. Se usa con mayor frecuencia para tratar casos complicados de diverticulitis, una infección de las bolsas (divertículos) en el revestimiento del colon y cáncer de colon.
El objetivo de esta cirugía es eliminar el tejido problemático y conectar la parte sana del colon a una bolsa de colostomía. Los pacientes que están lo suficientemente sanos para someterse a este procedimiento pueden someterse a un segundo procedimiento, llamado reversión, que implica volver a conectar las partes sanas del colon y restaurar la función normal.
Este tratamiento complicado requiere una preparación significativa, una estadía prolongada en el hospital y cambios posteriores en el estilo de vida. Es importante comprender los conceptos básicos de cómo funciona el procedimiento de Hartmann, cómo prepararse y cómo se ve la vida después de este procedimiento.
¿Qué es el procedimiento de Hartmanns?
Ya sea que se trate de diverticulitis, cáncer de colon u otras afecciones, el objetivo del procedimiento de Hartmann es el mismo: deshacerse del tejido del colon problemático. Esto evita que la infección o el cáncer se propague, al mismo tiempo que elimina las obstrucciones de esta parte del cuerpo. En los casos de cáncer, este procedimiento suele ser una cirugía de emergencia.
Para la diverticulitis, sin embargo, esta cirugía no es un tratamiento de primera línea. El proveedor de atención médica puede recetar primero antibióticos y recomendar ajustes en el estilo de vida para tratar la afección antes de indicar la cirugía.
Se pueden utilizar técnicas laparoscópicas tanto abiertas como menos invasivas para realizar el procedimiento de Hartmann. Mientras duerme con anestesia general, los cirujanos localizan y extirpan la parte cancerosa o inflamada del colon, sellando las partes sanas.
Luego, redirigen la parte sana del tracto digestivo a una abertura (llamada estoma) en el abdomen que está conectada a una bolsa de colostomía. Finalmente, las porciones sanas del colon se estabilizan y las incisiones se cierran con suturas. Una vez que se suturan la incisión (para cirugía abierta) o las múltiples incisiones (para laparoscopia).
Contraindicaciones
Como ocurre con todas las cirugías mayores, el procedimiento de Hartmann puede no ser la mejor opción para algunos pacientes. Una preocupación particular rodea a los pacientes mayores de 70 años; Si bien el procedimiento puede ser seguro para este grupo, la presencia de otras afecciones médicas puede complicar las cosas.
Un historial de cualquiera de las afecciones puede contraindicar la cirugía para esta población:
- Hipertensión (presión arterial alta)
- Enfermedades pulmonares que incluyen enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), cáncer, enfisema y otras
- Enfermedades cardíacas como enfermedad de las arterias coronarias, ataque cardíaco, etc.
- Enfermedades neurologicas
Además, varios otros factores se han asociado con tasas más altas de complicaciones, que incluyen:
- La cirugía abdominal previa aumenta significativamente las posibilidades de complicaciones después de la operación, lo que la convierte en una opción potencialmente mala.
- La obesidad también conduce a un mayor riesgo de problemas, incluidas tasas más altas de infección quirúrgica y hernia incisional (esencialmente un agujero o debilidad en la pared del colon).
- El estado nutricional también puede afectar la toma de decisiones sobre el tratamiento, ya que quienes sufren desnutrición tienen una mayor tasa de complicaciones.
- La diabetes tipo II también puede contraindicar esta cirugía en algunos casos.
Si bien las anteriores no son necesariamente contraindicaciones absolutas, son factores que el proveedor de atención médica tendrá que sopesar al decidir un plan de tratamiento.
Riesgos potenciales
Por mucho que los cirujanos trabajen para garantizar que el procedimiento de Hartmann sea seguro y eficaz, siempre existe la posibilidad de complicaciones. ¿Que puede pasar? Aquí hay un desglose:
- Infección en la (s) incisión (es)
- Colón con fugas
- Hernia
- Parálisis de los músculos intestinales
- Hemorragia interna
- Daño a órganos o tejidos en el área
- Trombosis venosa profunda (coágulo de sangre en la pierna)
- Embolia pulmonar (coágulo de sangre en el pulmón)
Propósito del procedimiento de Hartmann
Principalmente, esta cirugía se requiere en casos de inflamación severa, infección o crecimiento de cáncer en el colon. Estos surgen debido a varias condiciones:
- Diverticulitis: como se mencionó anteriormente, la indicación más común para el procedimiento de Hartmann es la diverticulitis, en la que se infectan bolsas en el revestimiento del colon. Si bien este caso es muy común y a menudo asintomático, los casos más complicados requieren
- Cáncer de colon: los crecimientos cancerosos en el colon también pueden provocar síntomas de diverticulitis. La cirugía ofrece la posibilidad de eliminar las células malignas y prevenir una mayor propagación del cáncer.
- Lesión de colon: el trauma o la desventura quirúrgica pueden provocar lesiones e inflamación en el colon. A veces, se utiliza el procedimiento de Hartmann para corregir el problema.
- Enfermedad de Crohn: esta afección se caracteriza por diarrea crónica, dolor abdominal, calambres, sangre en las heces y otros síntomas. Aunque el procedimiento de Hartmann no es un tratamiento de primera línea para esta afección, a veces puede estar indicado.
- Colitis ulcerosa: La cirugía puede considerarse en casos de este tipo de enfermedad inflamatoria intestinal, caracterizada por diarrea sanguinolenta y dolor abdominal, entre otros signos.
- Daño por radiación: en casos raros, las imágenes que utilizan rayos X o radiación pueden causar cicatrices e inflamación en el colon.
Para el éxito del procedimiento de Hartmans es fundamental la realización de pruebas y un diagnóstico adecuados. Aquí hay un desglose de lo que se puede hacer:
- Examen físico: inicialmente, el proveedor de atención médica deberá evaluar su informe de síntomas, así como su historial médico.
- Pruebas de laboratorio: para tener una mejor idea de la causa del problema, el proveedor de atención médica ordenará la recolección de muestras de sangre para las pruebas de laboratorio. Estos pueden ser particularmente útiles para determinar el nivel de inflamación en el área, la salud relativa del hígado y los riñones, así como la presencia de cáncer.
- Electrocardiograma (ECG): algunos pacientes tendrán presión arterial anormalmente baja (hipotensión) o antecedentes de problemas cardíacos. El ECG monitorea la actividad cardíaca y ayuda a los cirujanos a determinar si alguna condición cardíaca hace que la cirugía sea demasiado riesgosa.
- Tomografía computarizada (TC): se necesitarán imágenes para que el cirujano evalúe completamente el colon y diagnostique el problema. El estándar para la práctica en estos días es la tomografía computarizada, que emplea múltiples rayos X para crear un mapa computarizado tridimensional compuesto del área afectada.
- Radiografía: en algunos casos, los proveedores de atención médica también utilizarán rayos X, imágenes por resonancia magnética (IRM) u otros métodos de imágenes para confirmar un diagnóstico.
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Cómo preparar
La preparación adecuada para el procedimiento de Hartmann, como con cualquier cirugía mayor, es tan esencial para el paciente como para el equipo médico. Dado que este tratamiento afecta el sistema digestivo inferior, requiere una serie de cambios de estilo de vida preoperatorios significativos y, dado que se necesita una estadía en el hospital después, debe planificar con anticipación.
Si bien obtendrá una gran cantidad de orientación de su cirujano y personal médico, es importante comprender lo que puede esperar y cómo prepararse.
Ubicación
Ya sea que se realice como una cirugía abierta o por vía laparoscópica, el procedimiento de Hartmann se realiza en la sala de cirugía de un hospital. Aquí hay un resumen rápido de lo que puede esperar encontrar allí:
- La mesa de operaciones será el lugar donde se realizará la cirugía mientras permanece acostado boca arriba.
- Se necesitan monitores de los signos vitales, incluida la frecuencia cardíaca, los niveles de oxígeno, la presión arterial, etc., durante todo el procedimiento.
- Un ventilador o tubo de ventilación le ayudará a respirar mientras está bajo anestesia general.
- El laparoscopio es la cámara retráctil y ajustable que se usa para transmitir video en vivo del área afectada para el cirujano.
- La bandeja quirúrgica que contiene el equipo necesario estará al alcance del cirujano.
- El catéter de Foley es un tubo que se inserta en la vejiga para orinar.
- También serán necesarias grapas o suturas quirúrgicas para completar el procedimiento.
Qué ponerse
El día de la cirugía, intente vestirse cómodamente. Recibirá instrucciones preoperatorias de su cirujano, pero aquí hay algunas pautas:
- Llevará una bata de hospital durante el procedimiento y durante la recuperación.
- Use ropa cómoda y holgada que no apriete su abdomen de ninguna manera.
- Omita los lentes de contacto si necesita corrección de la vista y use anteojos en su lugar.
- No use joyas, incluidos los piercings corporales.
- No use perfumes, colonia, desodorante ni ningún tipo de producto para la piel perfumado.
- Use una toalla sanitaria en lugar de un tampón si está menstruando.
- Se deben usar zapatos con cordones; a veces se produce hinchazón en los pies, así que prepárese para ajustar el ajuste.
Comida y bebida
Dado que el procedimiento de Hartmann afecta el sistema digestivo, es necesario realizar muchos cambios en la dieta para prepararlo para la cirugía. Estas son algunas claves de la dieta preoperatoria:
- Dieta saludable: para ayudar a asegurar un buen resultado, durante el mes anterior a la cirugía, es posible que se le oriente sobre cómo mejorar su dieta. En términos generales, debe enfatizar las proteínas magras y las frutas y verduras frescas, evitando el exceso de azúcar o sal.
- Líquidos claros: es posible que también deba seguir una dieta de líquidos claros a partir del último día antes del procedimiento. Esto significa solo agua o jugos claros, así como caldo para proteínas: no alimentos sólidos. El café, el té y los jugos claros como la manzana o el arándano están bien durante este tiempo.
- Qué evitar: Junto con los alimentos sólidos, en las últimas 24 horas antes de la cirugía, debe mantenerse alejado de todas las bebidas alcohólicas, leche o crema, jugos con pulpa y la mayoría de los dulces. La gelatina, los caramelos duros y el hielo aromatizado son bocadillos aceptables.
Medicamentos
En preparación para el procedimiento de Hartmann, su cirujano puede pedirle que realice un régimen de preparación intestinal, cuyo objetivo es vaciar sus intestinos de manera saludable y segura el día antes de la cirugía. Las instrucciones específicas varían y no todos los cirujanos le pedirán que lo haga, pero esto es lo que puede esperar:
- Antibióticos: para ayudar a prevenir infecciones mientras se prepara, le recetarán antibióticos para que los tome mientras se somete a la preparación intestinal.
- Tabletas de Dulcolax: su cirujano le dará instrucciones exactas sobre el uso de este laxante, pero generalmente se deben tomar cuatro dosis antes de las 3 p.m. el día antes de la cirugía.
- Miralax (polietilglicol): este laxante líquido de venta libre debe tomarse según las indicaciones hasta que se termine una botella de 238 gramos. Se mezcla mejor con una botella de Gatorade de 64 onzas alrededor de las 5 p.m. y se toma en incrementos de 8 onzas cada 15 minutos hasta que la mezcla esté terminada.
- Solución de gluconato de clorohexidina (CHG) al 4%: En los días previos a la cirugía, se le pedirá que se bañe con este jabón antiséptico especial.
- Mezcla preoperatoria: a veces, el cirujano formulará una mezcla especial de preparación intestinal que deberá tomar dos horas antes de la cirugía.
Para evitar el riesgo de sangrado excesivo u otros efectos no deseados, su cirujano deberá someterse a los medicamentos recetados y de venta libre, las vitaminas y los suplementos a base de hierbas que forman parte de su régimen. En particular, informe a su proveedor de atención médica si está tomando alguno de los siguientes medicamentos, ya que es posible que sea necesario ajustar o interrumpir temporalmente las dosis:
- Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) como la aspirina, Advil o Motrin (ibuprofeno) y Aleve (naproxeno) no deben tomarse durante al menos 48 horas antes de la cirugía. Algunos proveedores de atención médica recomiendan que deje de tomarlo con una semana de anticipación.
- Los suplementos de vitamina E también deben evitarse en la preparación, ya que pueden aumentar el sangrado.
- Los medicamentos antiplaquetarios, como Ecotrin (aspirina con cubierta entérica) y Plavix (clopidogrel), también pueden ser problemáticos para la cirugía.
- Los anticoagulantes como Coumadin (warfarina), heparina y Eliquis (apixaban) también pueden requerir ajustes en la dosis o suspensión temporal.
- Algunos suplementos a base de hierbas, como el ginkgo biloba, las tabletas de ajo o jengibre, el aceite de pescado y la hierba de San Juan, entre otros, deben evitarse durante al menos dos días antes de la cirugía.
Es absolutamente esencial que le brinde a su proveedor de atención médica un informe completo de lo que le han recetado y lo que está tomando.
Que traer
Entonces, ¿qué necesita llevar mientras se prepara para su estadía en el hospital? No olvide lo siguiente:
- Información del seguro
- identificación fotográfica
- Lista de todos los medicamentos que está tomando
- Lista de suplementos o hierbas que forman parte de su rutina.
- Lista de alergias actuales
- Directivas anticipadas (testamento vital / poder de atención médica)
- Artículos de tocador (cepillo de dientes, pasta de dientes, jabón, etc.)
- Zapatillas y albornoz
- Libros, revistas, lectores electrónicos, tabletas u otro material de lectura
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Cambios en el estilo de vida antes de la operación
Aparte de la dieta líquida mencionada anteriormente, también habrá un par de cambios en el estilo de vida necesarios para garantizar buenos resultados. Éstas incluyen:
- Deje de fumar: los productos de tabaco y nicotina pueden afectar la recuperación de la cirugía. Si fuma, hable con su proveedor de atención médica sobre sus opciones; incluso solo tres días de descanso antes de la cirugía pueden mejorar significativamente los resultados.
- Impulsar el ejercicio: Hacer un poco de ejercicio aeróbico todos los días hará que la recuperación sea más rápida y reducirá la posibilidad de complicaciones. Si el ejercicio no forma parte de su rutina, comience fácilmente caminando, en bicicleta o nadando.
- Coma saludablemente: hasta el punto en el que necesite cambiar a una dieta totalmente líquida, es una buena idea asegurarse de que está recibiendo una nutrición adecuada. Asegúrese de beber suficiente agua y enfatice las proteínas magras y las frutas y verduras frescas en sus comidas.
- Evite el alcohol: el consumo de alcohol puede afectar la recuperación y el éxito del procedimiento. Sea honesto con su proveedor de atención médica sobre la cantidad que bebe e infórmele si tiene una dependencia.
Su cirujano puede tener instrucciones específicas para usted; asegúrese de seguir sus recomendaciones de cerca.
Qué esperar el día de la cirugía
El día de la cirugía, suceden muchas cosas. No solo se debe realizar el procedimiento de Hartmann en sí, sino que el equipo médico también debe verificar que esté listo para la cirugía y asegurarse de que su recuperación en el hospital vaya bien.
Antes de la cirugia
Su primera parada será la sala preoperatoria, donde se pondrá una bata de hospital y tendrá una evaluación médica final y una consulta. Esto es lo que sucede:
- Evaluación preoperatoria: se realiza una evaluación rápida de los signos de salud importantes, como la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la temperatura.
- Evaluación de medicamentos: el personal médico también le preguntará sobre los medicamentos y suplementos que está tomando.
- Medicamentos preoperatorios: los pacientes reciben antibióticos y medicamentos para prevenir la formación de coágulos de sangre y evitar complicaciones.
- Consulta con el anestesiólogo: También conocerás al anestesiólogo, quien determinará la dosis adecuada para que puedas dormir de forma segura.
- Conexión a la vía intravenosa: ya sea justo después de llegar a la sala de operaciones o durante el preoperatorio, se le conectará a una vía intravenosa que administra anestesia.
Durante la Cirugía
El procedimiento de Hartmann toma de dos a cuatro horas. Las técnicas específicas varían entre los enfoques de cirugía laparoscópica y abierta, y la primera se convierte en la opción preferida con mayor frecuencia. Aquí hay un desglose rápido de la primera etapa:
- Puesta en escena: Una vez que lo llevan a la sala de operaciones, lo pondrán a dormir, lo conectarán a un respirador y lo conectarán a las máquinas de monitoreo. El cirujano primero marcará el espacio para el estoma, que será el lugar donde la bolsa de colostomía se une al cuerpo, así como los sitios de incisión.
- Incisión: en cirugía abierta, se hace una incisión en el abdomen, cerca del ombligo; mientras que la laparoscopia se basa en múltiples puertos más pequeños, para permitir que el laparoscopio y los instrumentos accedan al área.
- Identificación: se localiza la porción cancerosa o inflamada y su suministro de sangre se separa de los tejidos sanos.
- Extirpación: el cirujano corta con cuidado y extrae los tejidos inflamados o cancerosos y sella el lado rectal del colon.
- Creación del estoma: se hace una incisión en el abdomen para crear el estoma.
- Conexión de la bolsa de colostomía: la porción del colon que sale del estómago se dirige al estoma y se conecta a la bolsa de colostomía. Se pasarán heces y gases a medida que se recupere.
- Estabilización: el colon se estabiliza mediante suturas o grapas quirúrgicas.
- Cierre de incisiones: una vez que todo está en su lugar, las incisiones se suturan o se cierran con grapas.
Por lo general, se despertará en el quirófano y, una vez que el cirujano esté seguro de que está estable, lo trasladarán a una sala de recuperación posoperatoria.
Despues de la cirugia
El procedimiento de Hartmann es una cirugía mayor y requiere hasta 10 días de recuperación en el hospital. Mientras se recupera de la cirugía, las enfermeras lo controlarán para asegurarse de que no haya complicaciones ni problemas. ¿Qué puedes esperar? Aquí hay un resumen rápido:
- En la sala de recuperación: los pacientes pasan de dos a tres horas en la sala de recuperación y se controlan los signos vitales. Se le conectará a vías intravenosas que le administrarán analgésicos y antibióticos, que se mantendrán durante los próximos tres a siete días. Una vez que su condición se haya estabilizado, lo trasladarán para que se recupere en su habitación del hospital.
- Consulta y detección: los miembros del equipo médico monitorearán su progreso y brindarán consultas sobre cómo usar su bolsa de colostomía, controlar el dolor y otros aspectos de la recuperación.
- Dieta: los alimentos sólidos deberán reintroducirse gradualmente a medida que se recupere, y estará en una dieta totalmente líquida durante el primer día. Es posible que lo conecten a una vía intravenosa que administre líquidos en la primera cita para asegurarse de que permanezca hidratado.
- Laxantes: el estreñimiento a menudo sigue a esta cirugía, por lo que es posible que le receten laxantes.
- Ejercicios de respiración: se le animará a utilizar un dispositivo llamado espirómetro incentivador para ayudar a ejercitar sus pulmones, que es un aspecto esencial de la recuperación. El equipo médico le indicará cómo utilizarlo.
Actividad física: dentro de las 12 horas posteriores a la cirugía, se le pedirá que se ponga de pie con ayuda; esto ayuda a prevenir la formación de coágulos de sangre. A medida que se recupere, deberá aumentar gradualmente la actividad, tomando
¿Cuándo puedes ir a casa? Para ser dado de alta, su cirujano necesita ver:
- Signos vitales estables (presión arterial, frecuencia cardíaca, temperatura y otros)
- Dolor manejado con medicación oral.
- Capacidad para defecar o pasar gas a la bolsa de colostomía
- Capacidad para levantarse de la cama con poca ayuda.
Recuperación
Dependiendo del caso, puede llevar entre tres meses y un año ver la recuperación completa del procedimiento de Hartmann. Por lo general, la primera cita de seguimiento es de una a tres semanas después de la cirugía, con citas adicionales programadas según sea necesario.
Si se usaron grapas quirúrgicas en el procedimiento, vendrá para que se las quiten. En los casos de cáncer de colon, también necesitará una biopsia u otras pruebas según las indicaciones de su cirujano.
¿Cómo es la línea de tiempo de recuperación? ¿Cuándo puede reanudar sus actividades normales? Esto es lo que debe tener en cuenta:
- Conducción: mientras esté tomando analgésicos recetados, no puede conducir. Necesitará la autorización del cirujano antes de poder tomar el volante.
- Regreso al trabajo: depende en gran medida del tipo de trabajo que realice. Si realiza trabajo manual, necesita por lo menos seis semanas más antes de registrarse. Los trabajadores de oficina pueden regresar antes.
- Dieta: en algunos casos, su proveedor de atención médica puede pedirle que siga una dieta blanda gastrointestinal (GI), de alimentos bajos en fibra y fáciles de digerir a medida que se recupera. Durante cuatro a seis semanas, esto significa evitar la carne con tripa, nueces, frutas frescas, jugos pulposos, vegetales crudos, maíz, hongos y algunos panes, entre otros. Después de eso, reintroducirá lentamente otros alimentos.
- Bañarse o nadar: Si bien se pueden tomar duchas, evite sumergirse en agua hasta que obtenga la autorización de su cirujano.
- Actividad física: aunque se le anima a incorporar ejercicio ligero, como caminar, en su rutina, existen muchas restricciones. No levante nada que pese más de 10 libras durante las primeras seis semanas después de la cirugía y no practique deportes de contacto (fútbol, artes marciales, etc.) y ejercicio extenuante (tenis, correr) hasta que tenga la aprobación de su proveedor de atención médica.
A medida que se recupere en casa, también deberá controlar los efectos secundarios comunes del tratamiento, que incluyen:
- Dolor: Siga cuidadosamente las órdenes de su cirujano cuando se trata de los analgésicos recetados. La idea será reducirlos; a medida que reduce la dosis, puede usar AINE como Advil (ibuprofeno) o Tylenol (acetaminofén).
- Estreñimiento: la dificultad para defecar es común después de la cirugía, y recibirá orientación para controlar el estreñimiento. Es útil intentar usar el baño como lo haría normalmente, beber muchos líquidos y mantenerse activo.
- Colostomía: después del procedimiento de Hartmann, usará una bolsa de colostomía para defecar. El personal del hospital lo educará sobre el uso y el cuidado, y le informará sobre sus opciones.
Curación
Asegurarse de que sus incisiones sanen correctamente es otro aspecto importante de la recuperación del procedimiento de Hartmann. A continuación, se ofrecen algunos consejos para cuidarlos:
- Esté atento a los signos de infección, que incluyen aumento del dolor, calor, enrojecimiento, hinchazón y supuración de la incisión, y fiebre por encima de los 100.5 F.
- Se recomienda ducharse todos los días y puede ayudar a aliviar el dolor. Quítese los vendajes y limpie suavemente sus incisiones con jabón líquido sin olor. No use una toallita y dé palmaditas, en lugar de frotar. Cuando haya terminado, séquelos con palmaditas y vístalos solo si todavía escurre.
- No se bañe ni vaya a nadar mientras sus incisiones están cicatrizando.
Sobrellevar la recuperación
El impacto de una cirugía como el procedimiento de Hartmann va más allá del cuerpo; también puede afectar su salud mental. Múltiples estudios han encontrado que los pacientes posoperatorios de cirugías colorrectales tienen tasas más altas de depresión y ansiedad. La recuperación es desafiante, agotadora y está lejos de estar solo si está luchando.
Dicho esto, existen algunas estrategias para enfrentar los desafíos de salud mental después de la cirugía:
- Busque una red de apoyo: el apoyo de familiares y amigos puede marcar una gran diferencia, así que no tema acercarse a sus seres queridos. Sea lo más abierto y comunicativo que pueda, y no tema aceptar ayuda.
- Asesoramiento sobre salud mental: el asesoramiento posquirúrgico con un profesional que se especializa en este trabajo puede ser crucial para afrontar la depresión, la ansiedad u otros problemas.
- Grupos de apoyo: Saber que otras personas se han sometido a una cirugía y tener un espacio para compartir sus sentimientos también puede ser de gran ayuda, especialmente para los sobrevivientes de cáncer. Buscar grupos de apoyo o foros en línea puede ayudarlo a recordar que no está solo en esto.
Posibles cirugías futuras
Si bien el procedimiento de Hartmann a menudo conduce al uso terminal de la bolsa de colostomía, algunos pacientes pueden someterse a una cirugía de revisión. En este procedimiento, realizado bajo anestesia general, el cirujano vuelve a conectar las partes sanas del colon y cierra el estoma. Además, el cirujano puede utilizar una malla para reforzar las paredes.
Este procedimiento ocurre de tres a seis meses después del primero, ya que el cirujano debe asegurarse de que todo haya sanado por completo. Usted y su proveedor de atención médica hablarán sobre sus opciones.
Ajustes de estilo de vida
A más largo plazo después del procedimiento de Hartmann, se pueden realizar una serie de cambios más amplios en el estilo de vida para mantener resultados positivos. Éstas incluyen:
- Manténgase hidratado: asegurarse de que ingiera suficientes líquidos, por lo general alrededor de 64 onzas al día, ayuda a mantener el colon saludable.
- Coma bien: Mantenga una dieta sólida y equilibrada que enfatice las vitaminas y proteínas. Lleve un registro de cómo lo hace sentir la comida, para que su dieta lo nutra.
- Haga ejercicio: mantenerse activo ayuda a promover la digestión, entre muchos otros beneficios para la salud. Asegurarse de realizar suficiente actividad o de ir al gimnasio le ayudará a mantenerse en el camino correcto.
Por más intensa que pueda ser la recuperación del procedimiento de Hartmann, puede ser una oportunidad para realizar cambios positivos en su vida.