El buen médico trata la enfermedad; el gran médico trata al paciente que tiene la enfermedad ~ William Osler (médico canadiense, 1849-1919)
¿Se ha preguntado alguna vez qué quieren los pacientes de un encuentro con un médico? En los pensamientos de un médico (Delbanco, 1992):
- Los pacientes quieren poder confiar en la competencia y eficacia de sus cuidadores.
- Los pacientes quieren poder negociar con el sistema sanitario de forma eficaz y ser tratados con dignidad y respeto.
- Los pacientes quieren comprender cómo afectará su enfermedad o tratamiento a sus vidas y, a menudo, temen que sus médicos no les digan todo lo que quieren saber.
- Los pacientes quieren hablar sobre el efecto que tendrá su enfermedad en su familia, amigos y finanzas.
- Los pacientes se preocupan y quieren aprender a cuidarse a sí mismos fuera del entorno clínico.
- Los pacientes quieren que los médicos se concentren en su dolor, malestar físico y discapacidades funcionales.
La relación
La relación entre paciente y médico se ha analizado desde principios del siglo XX. Antes de que la medicina fuera más ciencia que arte, los médicos trabajaban para perfeccionar su trato al lado de la cama, ya que las curas eran a menudo imposibles y el tratamiento tenía un efecto limitado.
A mediados de siglo, cuando surgieron la ciencia y la tecnología, los aspectos interpersonales de la atención de la salud quedaron eclipsados. En la actualidad existe un renovado interés por la medicina como proceso social. Un médico puede hacer tanto daño a un paciente con el deslizamiento de una palabra como con el deslizamiento de un cuchillo.
Componentes instrumentales y expresivos
La relación médico-paciente atraviesa dos dimensiones:
- instrumental
El componente "instrumental" involucra la competencia del médico en la realización de los aspectos técnicos de la atención como:
- realizar pruebas de diagnóstico
- exámenes físicos
- prescribir tratamientos
El componente "expresivo" refleja el arte de la medicina, incluida la parte afectiva de la interacción, como la calidez y la empatía, y cómo el médico se acerca al paciente.
Modelos comunes de relación médico-paciente
El modelo de actividad-pasividad: no es el mejor modelo para la artritis crónica
Algunas personas opinan que la diferencia de poder entre el paciente y el médico es necesaria para el curso constante de la atención médica. El paciente busca información y asistencia técnica, y el médico formula decisiones que el paciente debe aceptar. Aunque esto parece apropiado en emergencias médicas, este modelo, conocido como modelo de actividad-pasividad, ha perdido popularidad en el tratamiento de enfermedades crónicas, como la artritis reumatoide y el lupus. En este modelo, el médico trata activamente al paciente, pero el paciente es pasivo y no tiene control.
El modelo de orientación-cooperación: el modelo más prevalente
El modelo de orientación-cooperación es el más prevalente en la práctica médica actual. En este modelo, el médico recomienda un tratamiento y el paciente coopera. Esto coincide con la teoría de "el médico sabe más" según la cual el médico es solidario y no autoritario, pero es responsable de elegir el tratamiento adecuado. Se espera que el paciente, al tener menor poder, siga las recomendaciones del
El modelo de participación mutua: responsabilidad compartida
En el tercer modelo, el modelo de participación mutua, el médico y el paciente comparten la responsabilidad de tomar decisiones y planificar el curso del tratamiento. El paciente y el médico respetan las expectativas del otro, señale